15/12/19

Hacia un Monólogo del Espíritu

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Hacia un Monólogo del Espíritu

Carlos dijo que yo era un subproducto. Yo en la inmensidad de lo que soy, asociado a Dios, que es infinito, que no tiene ni principio ni fin, el Carlos dice que soy finito, que tengo principio y fin, y para colmo, mi principio y mi fin se asienta en una bola de sesos que no pesa mas de tres libras. Mi peso y mi fuerza no se pueden cuantificar porque he sido el motor de todo el peso y la fuerza que la humanidad ha movido y tenido a lo largo de su historia. Nombre, a mi no pueden encajonar en un hueco que contiene esa bola de sesos, que no llega a pesar ni siquiera el 2 por ciento del peso del cuerpo en el que esta clavado. Y lo que deja claro que no tengo mi principio ni mi fin en el cerebro humano, es que sigo existiendo aún cuando el cerebro humano deje de existir. No, no soy el pensamiento, ni el pensamiento absoluto con el que me identificó Guillermo, soy el Espíritu, que Guillermo vió a medias pues el creía que Espíritu y Pensamiento Absoluto son sinónimos y no, no es así, el Pensamiento Absoluto es una de las Gracias, si bien la principal Gracia, de todas las que me adornan.

Evaristo Hernández
2018/01
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10/11/19

Esquema de la Filosofía del Espíritu de Hegel


Concepto de Espíritu


Un esquema del concepto de Espíritu en Filosofía a partir de  una lectura en  filosofía.org

La numeración de párrafos es mía, EH, para efectos de identificar en el esquema los razonamientos.

Tomado de:

http://www.filosofia.org/enc/ros/espiritu.htm

Espíritu

  1. (Del latín “spiritus”, literalmente: soplo, aire finísimo, hálito, aliento, olor.) 
  2. Concepto que, en el amplio sentido de la palabra, es idéntico a los conceptos de lo ideal, de la conciencia como forma suprema de la actividad psíquíca; en el sentido estricto del término, es equivalente al concepto de pensamiento. 
  3. En la historia de la filosofía se diferencian el espíritu subjetivo (sujeto, personalidad, individuo) –cuya absolutización lleva al idealismo, subjetivo– y el espíritu objetivo (conciencia social, objetivación de las facultades humanas) que conduce –si se sostiene su carácter primario– al idealismo objetivo. 
  4. La filosofía grecorromana de la Antigüedad concebía el espíritu como activídad teórica (para Aristóteles, por ejemplo, la forma superior de la actividad del espíritu es el pensar sobre el pensamiento, el placer de teorizar). Sin embargo, también se entiende el espíritu como principio suprarracional cognoscible inmediata e intuitivamente (Plotino). Este punto de vista entronca con la religión, según la cual el espíritu es Dios, una esencia sobrenatural, susceptible de ser únicamente objeto de la fe. 
  5. La filosofía clásica alemana subrayaba el carácter activo del espíritu, lo veía como actividad de la autoconciencia. Así, Hegel concebía el espíritu como unidad de la autoconciencia y de la conciencia, unidad que se realizaba en la razón; como unidad entre la actividad práctica y la teórica del espíritu sobre la base de la práctica: el ser del espíritu es su hacer aunque este hacer es interpretado sólo como conocimiento. El espíritu, según Hegel, supera lo natural y se eleva hasta sí mismo en el proceso del autoconocimiento.
  6. La filosofía materialista considera al espíritu como lo secundario respecto a la naturaleza. Para los materialistas de la antigüedad, el espíritu es la parte más racional del alma, derramada por todo el cuerpo. Los materialistas de los siglos XVII-XVIII (Hobbes, Locke, La Mettrie) concebían el espíritu sólo como una variedad del conocimiento sensorial. 
  7. El materialismo dialéctico no reduce lo espiritual a la simple suma de sensaciones y rechaza la representación del espíritu como de algo que existe con independencia de la materia. Lo espiritual es función de la materia altamente organizada, es resultado de la actividad práctica material, histórico-social de los hombres. La vida espiritual de la sociedad –conciencia social– aparece como reflejo del ser social. Al mismo tiempo, influye de manera activa sobre éste, sobre la actividad práctica de la humanidad. 
  8. El concepto de espíritu también se emplea en sentido metafórico como sinónimo de esencia: espíritu de la época, espíritu del tiempo (cfr. alma, pensamientoconcienciapsique).

Diccionario filosófico · 1965:149-150